Así se ve la nueva etapa para el Valle de Guadalupe con Tablas

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Tablas Taller Agrícola, vinícola del Valle de Guadalupe, es una anomalía en el valle gracias al laboratorio dentro de sus instalaciones. Analiza muestras casi de inmediato, lo que da a los enólogos información para decidir durante la elaboración del vino y mantener la consistencia entre cosechas. Es uno de los principales resultados de la inversión que Viña Concha y Toro hizo en el proyecto desde que se sumó como socio estratégico en 2024.

La idea surgió del trabajo de campo. Los equipos de ambas empresas recorrieron regiones vitivinícolas de México y encontraron que muchos análisis se enviaban a laboratorios externos, algunos fuera del país, con esperas largas para recibir resultados. Con el laboratorio propio, la vinícola ajusta sobre la marcha y controla mejor la calidad. La uva se cultiva, se vinifica, se analiza y se somete a control de calidad en la misma propiedad.

 

La inversión también incluyó tecnología, infraestructura y desarrollo enológico, además de un intercambio sostenido entre personas. Integrantes del equipo mexicano viajaron a Chile para capacitarse, y especialistas chilenos llegaron a México. Juntos desarrollaron procesos adaptados al Valle de Guadalupe, y los equipos enológicos de los dos países mantienen comunicación constante.

Ese intercambio se apoya en el Centro de Investigación e Innovación que Viña Concha y Toro abrió en 2014 en la Región del Maule, Chile.

Cuenta con laboratorios agrícola, enológico y de biología molecular, y con una bodega experimental. En 2025 la compañía aumentó 14% su inversión en el centro, donde trabajan más de 40 investigadores y profesionales. La compañía reporta un ahorro de hasta 18% de agua en sus viñedos. “Hemos construido capacidades únicas para realizar procesos de investigación y desarrollo”, afirma Álvaro González, director del centro.

En Tablas, cada variedad recibe un manejo específico de riego, poda y nutrición, con seguimiento por lote. La bodega incorporó equipos de fermentación automatizados y herramientas de precisión. La adaptación al clima empieza en la planta: “Elegimos patrones que resistan la sequía”, explica el enólogo Héctor Urzúa. Esa información llega también a la botella, ya que las etiquetas de Tablas 1-4-5 y Tablas 2 detallan suelo, pH, acidez y ensamble.

 

La vinícola abrió en 2017. Tras una segunda ampliación en 2025 alcanzó una capacidad instalada cercana a 80,000 cajas, frente a las 15,000 con las que inició su comercialización. Su portafolio incluye Tablas 1-4-5, Tablas 2 y Nudo, elaborado con Nebbiolo MX. Ocupa 83.5 hectáreas, 70 de ellas de viñedo, y funciona con energía solar y riego por goteo.

México es uno de los orígenes productivos de Viña Concha y Toro, junto con Chile, Argentina, Estados Unidos y Francia. La compañía tiene presencia en más de 130 países. Aquí nació su primer vino binacional, Casillero del Diablo Fusión de Orígenes: México & Chile, cuyo ensamblaje final se hizo en Tablas.

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