San Valentín, ¿aún está de moda cenar con velas y flores?

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El concepto del amor se ha transformado con el paso del tiempo, y con él los rituales que cada generación construye a su alrededor, como sucede con cualquier práctica social.

Alrededor de la Gen X – un poco para atrás con los boomers y un poco para adelante con los millenials tempranos – el amor en pareja tendía a ser más demostrativo y el 14 de febrero funcionaba como una fecha clave para hacer visible el compromiso: invitaciones a restaurantes, regalos planeados con anticipación y gestos que comunicaban formalidad e intención de largo plazo. Más que una simple celebración, la fecha operaba como un código social donde el esfuerzo invertido era leído como medida del interés y la seriedad de la relación.

Especialmente, para quienes formaron pareja en las décadas de los 80, 90 y principios de los 2000, los restaurantes funcionaban como el escenario principal de la celebración, donde el comer era lo secundario y solo reservar en San Valentín era una extensión del lenguaje afectivo de la época: una representación pública del vínculo con un peso simbólico mayor que al que hoy se le dota.

EL AMOR Y LA MESA EN LA ACTUALIDAD

Si en otros años el atractivo estaba en mostrarse con la pareja elegida, hoy la pregunta es qué define esta celebración y qué tendencias guían a quienes siguen saliendo a bares y restaurantes.

Gonzalo Martínez, gerente de Piazza Pasticcio – uno de los mejores restaurantes de pastas en Ciudad de México – considera que un descuento en San Valentín no es algo que resulte atractivo para su perfil de comensal.

Con más de 10 años coordinando la experiencia en dicha fecha, su estrategia se inclina por ofrecer un menú degustación corto, de 3 a 4 tiempos, siempre con un postre especial de ocasión como cierre de la celebración. La coctelería especial atrae sobre todo a los comensales jóvenes, mientras que la reservación se vuelve obligatoria con varias semanas de antelación.

“Siempre tratamos de tener algo especial para ese día, y aunque es una fecha muy mediática, no se compara al día de la madre o a la cena de fin de año, por ejemplo”, comenta Gonzalo.

San Valentín - Piazza Pasticcio
Piazza Pasticcio es ideal para una cita muy romática. Por los detalles en su arquitectura, su impecable servicio y su pasta hecha desde cero, es un spot imperdible para celebrar.
¿AÚN ES ROMÁNTICA LA LUZ DE LAS VELAS?

Jorge Ruíz, gerente de Chambao Polanco, lleva más de veinte años sirviendo durante dicha celebración y coincide en que lo más solicitado es un menú especial, el cual resulta muy benéfico para el servicio: “un menú ya establecido nos ayuda mucho a agilizar tiempos y calidad de servicio”, acota.

Lo que más solicitan en el restaurante para esta fecha son flores o adornar la mesa. Y no pueden faltar los mensajes o tarjetas al momento de entregar los postres.

“En Chambao, acostumbramos regularmente el personalizar las comidas y cenas en pareja, por lo que contamos con la preparación necesaria para sumar detalles como flores, pétalos en la mesa o mensajes en los postres, por mencionar solo algunas de las cosas que más nos solicitan.” Comenta Jorge.

Chambao está lleno de sorpresas: prepárate a recibir platillos creativos, pasarelas de moda, músicos en vivo o shows fuera de lo común, cualquier noche.

Y en los bares ocurre algo similar; Dinora Campomanes, Bartender Sr de Licorería Limantour, considera que es un día de festejo atractivo y de buena afluencia, donde forzosamente se requiere tener una reserva previa, pero económicamente no figura entre los momentos más exitosos del año. 

En su barra, San Valentín se traduce en cocteles especiales y guiños memorables, como fotografías instantáneas con Polaroid para las parejas. En este espacio, la diferencia entre parejas y grupos de amigos se vuelve más democrática: el flujo de comensales suele repartirse casi por igual.

“En Limantour es común que soliciten algo especial, pero mucho antes de pedírnoslo ya definimos los cócteles que vamos a dar como cortesía, o las flores que obsequiaremos a las parejas. ¡Y nuestra caja sorpresa¡ Que es una dinámica que armamos,” explica Dinora.

San Valentín - Limantour
Licorería Limantour es una parada obligada si deseas sorprender a tu cita: solo cuéntale que es el bar con más reconocimientos del país y la punta de lanza para la mixología mexicana actual.
¿LA AMISTAD TIENE LUGAR EN EL DÍA DEL AMOR?

Aunque la comunicación y la publicidad se han inclinado en años recientes a la celebración entre amigos y al amor propio, la realidad en los restaurantes y bares es que siguen imperando las parejas para el 14 de febrero.

“San Valentín es día en el que más mesas para 2 personas se solicitan en el restaurante”, confirma Gonzalo. Y en Chambao sucede algo similar, pues un 80% son parejas y tan solo el 20% grupos de amigos.

EL "DESPECHO" AÚN NO EMPAÑA SAN VALENTÍN

La moda de bares y restaurantes con temática de despecho ha ganado terreno en la capital y en distintas ciudades del país, convirtiendo el desamor en una experiencia social y hasta lúdica. Estos espacios, donde la música, la narrativa del “corazón roto” y la catarsis colectiva son protagonistas, responden a una generación que busca compartir emociones en comunidad sin curaduría.

Sin embargo, su auge no necesariamente compite con San Valentín y operan en otro calendario emocional: suelen llenarse en fechas posteriores, cuando las expectativas no cumplidas, las rupturas recientes o simplemente el ánimo de cantar a todo pulmón encuentran su momento.

El 14 de febrero todavía conserva su peso simbólico como día de celebración —en pareja, con amigos o en formato híbrido—, mientras que estos lugares funcionan como válvula de escape para los días siguientes.

Por la naturaleza de su propuesta y la claridad de su concepto, lugares como Limantour, Piazza Pasticcio o Chambao no han siquiera considerado incursionar en este formato.

San Valentín - Chambao
CELEBRANDO CON MAYOR INTENCIÓN

Aunque es notorio que la celebración de San Valentín se mantiene como una fecha positiva para restaurantes y bares —con alta demanda, menús especiales y barras en plena actividad—, también resulta evidente que el sentido de la celebración está cambiando. Las nuevas generaciones parecen menos interesadas en cumplir con el guion tradicional y más enfocadas en vivir experiencias que se sientan auténticas.

Cenar o comer siguen ocupando el primer lugar como forma de celebración, pero ya no cargan el mismo peso simbólico de antes. Hoy, salir a cenar no necesariamente busca impresionar o proyectar una imagen hacia los demás, sino pasar un buen momento con quien se elige compartirlo. La exhibición pierde relevancia frente a la naturalidad: la fecha se disfruta más como experiencia personal que como declaración pública.

 

Y eso, al final, también beneficia a la industria. 

¡CELEBRA CON ELLOS!

CHAMBAO POLANCO

LICORERÍA LIMANTOUR

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