
Universal de Hamburguesas llegó desde Bogotá a México con una misión: llevar la hamburguesa a su mejor versión: carne con blend propio de ranchos seleccionados, pan de la casa y una técnica perfeccionada al detalle. Sin ingredientes de relleno, sin extras que no aportan. Después de alcanzar le éxito con distintas sucursales en Colombia, su primer espacio en México, cerca de la torre Virreyes en Ciudad de México promete sumar algo refrescante al ecosistema de hamburguesas de la ciudad.
¿Por qué en México estamos obsesionados con la hamburguesa? Mi teoría es que este platillo vive en la misma paradoja que el taco. A simple vista son sencillos, pero en esa sencillez radica una gran complejidad. Así como en el taco necesitas una combinación perfecta de tortilla, relleno y salsa, la hamburguesa también busca que el pan, la carne y el queso se sintonicen a la perfección para poder hacer que el platillo pase de lo simple a lo perfecto.
Así es como Universal de Hamburguesas busca darte algo que es perfecto gracias a su equilibrio, pero este va incluso más allá de la comida. El espacio está diseñado para que la experiencia sea tan simple como en un buen lugar de comida rápida, pero mucho mejor en todos los aspectos. De acuerdo a ellos “entras, pides, comes algo que de verdad vale la pena y sales feliz. Sin protocolo, sin pretensión, con toda la atención puesta en el sabor”.
Su carta tiene una variedad de hamburguesas smash, otras más jugosas a la parrilla de res, otra de pollo frito y una vegetariana. Como siempre, las opciones como el tocino o la salsa que elijas puede alterar el sabor, pero Universal busca que cada hamburguesa llegue a la perfección, se disfrute como se debe (manchándote de salsas, sin preocupación, sin pretensión) y que regreses, no por moda, sino porque no dejas de pensar en esa mordida que configura tu cerebro y te hace soñar con ella (en mi caso fue una doble smash burger).
Quiero hacer una mención especial a sus pepinillos fritos. Universal acaba de llegar y quiere dar a conocer sus grandiosas burgers, pero sin duda esos pepinillos, que batallaron mucho para traer, pues no los pudieron conseguir en México, son el arma secreta (dulces, crocantes, al fritos al punto perfecto y acompañados de una salsa agridulce riquísima) que te convencerá de que tienes que ir y después regresar.

El espacio tiene un diseño que parece retro, pero queda anclado a la perfección en el presente. Líneas rectas y colores vivos que te hacen sentir en un templo dedicado a la hamburguesa y una estética relajada donde incluso venden merch del lugar (claro que las gorras, playeras y tote bags han sido un éxito en Colombia, por lo que no hay duda que pasará lo mismo aquí) se convierten en el complemento de una comida universal.
📍Pedregal 29, Lomas – Virreyes

Hablamos de lo que otros no miran dos veces. Historias con intención.







