Para Marín, cocinar implica entender el contexto antes que imponer una idea. Su propuesta ofrece una mirada más contenida y reflexiva de la cocina mexicana actual.

En una casa a puerta cerrada en Puebla nace Cultivo, una propuesta gastronómica construida a partir del territorio, los ciclos del campo y la observación del entorno.
Inspirado en la sabiduría de los abuelos del chef, Cultivo surge de una relación directa con su contexto: el paisaje, el ingrediente y la temporada. La mesa sigue el ritmo del año y el menú cambia conforme lo hace el campo, sin recetas fijas ni repeticiones innecesarias.
Las presentaciones incorporan materiales como piedra, madera, tierra o ceniza como parte del lenguaje del proyecto, no como recurso decorativo. La experiencia se construye desde la atención y el detalle.
Aunque gran parte de los ingredientes provienen de productores locales, Cultivo no se adscribe a una categoría regional. Trabaja desde una cocina mexicana estacional, con una lectura contemporánea que parte del respeto por el origen y permite la reinterpretación.
La tradición funciona como base, no como límite. Hay claridad en el punto de partida y libertad en la ejecución.
Al frente del proyecto está Chris Marín, un chef cuya cocina se articula desde la memoria, el territorio y el paso de las estaciones. Su trabajo se construye a partir de la observación y de una relación constante con el entorno.

Cultivo es un proyecto que trabaja desde la temporalidad, el producto y el territorio, con una lectura actual de la cocina mexicana.
📍 Calle 15 Sur 909, Barrio de Santiago, Puebla
👉🏻 @cultivorest

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