A quince años del proyecto Matilda, el spa permanece como uno de sus espacios más consistentes y menos evidentes. Funciona como un recordatorio de que el bienestar no siempre necesita explicarse ni documentarse. En una ciudad donde la experiencia suele estar mediada por la nostalgia o la expectativa, este lugar propone algo más difícil de encontrar: presencia.
🕘 Horario: miércoles a lunes, de 9:00 a 20:00 horas.
🌿 Ritmo: atención sin prisa y sin rotaciones aceleradas; aquí, el tiempo también es parte del tratamiento.














